Una noche sin luna, crítica teatral

27 Jun 2021

Juego entre realidad y ficción, experiencia metateatral o alarde de metateatro son expresiones que se ajustan a la propuesta teatral que han construido Juan Diego Botto y Sergio Peris-Mencheta, con texto e interpretación del primero y dirección del segundo, aunque quizás la definición más adecuada sea la de metaficción, pues a partir del personaje de Federico García Lorca, de los detalles de su historia, de los recuerdos que de él han llegado hasta nuestros días, a través de algunas de sus entrevistas, conferencias o charlas, así como de textos de sus obras y poemas, pero también de la propia interpretación de Botto, admiración incluida, sobre el poeta de Fuente Vaqueros; hasta construir un mecanismo en el que es el propio Federico quien nos acoge, se dirige a nosotros y nos interpela en este año 21, del siglo XXI, a un solo quindenio de que se cumplan cien años de su dolorosa muerte.

Una noche sin luna, crítica teatral

“¿Cómo traer el afuera hacia aquí adentro?”

Los artesanos de esta propuesta, Botto y Peris-Mencheta, que saben crear emoción moviendo los hilos de las artes escénicas, recuperan una de las mas sugerentes ideas de Lorca, quien se preguntaba, en “Comedia sin título”, ¿cómo se llevaría el olor del mar a una sala de teatro o se inunda de estrellas un patio de butacas?, componiendo un gran juego entre la realidad y la irrealidad, aún con algún desliz de juego maniqueo, mezclando épocas, momentos distintos, con circunstancias del ayer y del hoy, en el que, a pesar de todo, cautivan, especialmente el Botto seductor, quien se muestra más comprometido en la fiel representación de Lorca al inicio y final de la propuesta, sintiéndose más libre en el juego metateatral en la parte central del espectáculo.

El propio dramaturgo indica en el programa de mano que “No fue hasta más de un año después de haber terminado la pieza que me dí cuenta de que había escrito un texto sobre un hombre que fue detenido, torturado, asesinado y hecho desaparecer al albur de una dictadura. Había escrito un texto sobre un desaparecido” y ese enmarque añade a la propuesta los tintes más reindivicativos y políticos.

¿Cómo se llevaría el olor del mar a una sala del teatro o se inunda de estrellas un patio de butacas?(Federico García Lorca en “Comedia sin título”)

La referencia a la historia por recuperar, así como a la memoria de los desaparecidos, tanto de Lorca como de tantos otros, es utilizada por Botto para recrear la evocadora “Paradoja de Teseo” sin identificar el carácter principal que se sustancia en ella: la identidad; sino para hacerlo, algo torticeramente, sobre la necesidad de memoria, exactamente de recuperar la memoria en la propia historia de España, en lo cual es parte esencial las ‘memorias’ de todos aquellos que aún hoy permanecen bajo tierra, sepultados en cunetas, volviendo a ser el personaje de Lorca quien toma la palabra, en este guión compuesto Botto: “En la cuneta donde me habéis abandonado, me entero de todos los homenajes que me hacéis”. Una noche sin luna, crítica teatral

Lorca/Botto se mueve en una escenografía diseñada por Curt Allen Wilmer, que tiene como elemento principal una estructura de madera, cuya parte superior, por donde deambula el protagonista, se inclina ligeramente hacia el patio de butacas para facilitar la visión de todo lo que allí ocurre, aparece y desaparece. De esa estructura y durante toda la obra, el poeta irá levantando tablas y sacando elementos bajo ellas, las alegorías a las tumbas de los desaparecidos son constantes, pero ninguna tan potente como el polvo que lo inunda todo, bajo tierra y sobre la escena. Esa propia estructura de madera, servirá para recrear el barco de Teseo y su paradoja: ¿Se sigue teniendo el mismo barco a pesar de haber reemplazado cada una de sus partes?.

“En la cuneta donde me habéis abandonado, me entero de todos los homenajes que me hacéis”

A destacar la interpretación que realiza Rozalén del tema musical “Anda Jaleo”, evocadora por sí misma. Adecuadas aportaciones de Valentín Álvarez en la iluminación, Elda Noriega en el vestuario, Alejandro Pelayo en la música original y Pablo Martin Jones en el espacio sonoro.

Una noche sin luna, crítica teatral

La coproducción de La Rota Producciones, Barco Pirata y Concha Busto Producción y Distribución, lleva en gira por España desde principios del año 2021, con su maquinaria ya optimizada, para ser estrenada en Madrid el pasado 17 de junio con tratamiento de acontecimiento grande en el cual no faltaron ni la vicepresidenta del Gobierno, ni el ministro de Cultura, quienes ovacionaron, puestos en pie, el final de la propuesta y durante el saludo de toda la compañía, encabezada por Sergio Peris-Mencheta y Juan Diego Botto, emoción hubo a raudales, talento y calidad también, aún con ciertos tics ya comentados, que no impiden que el espectáculo suponga una de las cimas de esta temporada teatral 2020/2021.cartel

“…de entre todas las noches del mundo, decidieron matarme una noche sin luna”

El tributo recibido sobre la escena por Botto y Peris-Mencheta, a través de sendos ramos de rosas rojas, fue merecido pues tanto la interpretación y dramaturgia del primero, como la dirección del segundo, son elementos principales en esta propuesta que supone una experiencia teatral más que notable. Al salir del Teatro Español, y frente a sus puertas, la estatua que rinde homenaje a Federico Garcia Lorca presentaba otro ramo de rosas, en este caso blancas, como una prueba de la metateatralidad de la experiencia a la que acabamos de asistir y es que el autor de “Romancero gitano”, “Poeta en Nueva York”, “Bodas de sangre”, “Yerma”, “El público”, “Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores” o “La casa de Bernarda Alba”, tiene la rara capacidad de convertir en oro todo aquello que su nombre toca.

 

 

 

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