Quijotes y Sanchos, crítica teatral

06 May 2021

El Teatro de la Abadía y la compañía “Los números imaginarios” vuelven a programar en esta temporada la experiencia inmersivaQuijotes y Sanchos” ya estrenada el otoño pasado, en plena segunda ola del Coronavirus Covid-19. En esta ocasión desde el 27 de abril, al 23 de mayo de este año 2021.cartel

Además de inmersiva, se trata de una experiencia individual, en la cual el partícipe en la misma (con un máximo de 20 personas por representación) es invitado a enfrentarse a las calles circundantes del recinto del Teatro de la Abadía, en pleno barrio de Chamberí, tal como hace cuatro siglos hizo el caballero de la triste figura creado por Miguel de Cervantes, aunque entonces a través de los campos de La Mancha, con el reto de redescubrir el mundo entre las aventuras que se precipitarán, gestionándolas bien desde la perspectiva de Don Quijote, bien desde la de Sancho, porque la pregunta principal que evoca esta propuesta, y que se desliza en su título, se trata de ¿es usted un quijote o un sancho?.

“¿Soy yo un Sancho?, ¿quién me promete una ínsula que nunca llegará?”

Los aventureros, antes de enfrentarse al reto, reciben unas pequeñas instrucciones de logística sobre dotarse de calzado cómodo y ropa adecuada, además de encomendar, a cada uno, un evocador cajón de madera en cuyo interior se encontrará la herramienta fundamental a través de la cual se sustanciará la aventura, que será un walkman, acompañado de una cinta de casete que nos sugerirán, ambos, los efectos del paso del tiempo, especialmente de los 30 o 40 años que han pasado desde que sus usos eran tendencia, periodo que nos puede servir para poner en perspectiva los 400 años acaecidos desde la época en que Cervantes ubicó a Don Quijote, personaje en la frontera de los 50 años de edad, enfrentado, por ejemplo, a Brad Pitt, un joven chavalote actual de 57 años, tal como nos sugieren “Los números imaginarios” en la alocución de su experiencia inmersiva.

Quijotes y Sanchos, crítica teatral

El walkman y la cinta serán el particular Rocinante del aventurero que se enfrente a las peripecias que le deparará el reto, no sin antes repasar, uno por uno, otros elementos que le serán ofrecidos en la caja de madera que deberá dejar en las instalaciones del teatro, antes de emprender su camino; ¡ah! …pero eso sí, no sin antes ver su propia imagen reflejada en el espejo que se cobija en ella, acción que deberá repetir al regreso de su aventura, a fin de identificar en sí las huellas de tan peculiar andanza.

“Quizás no sea solo un acto de locura cambiarle el nombre a la realidad, sino un acto de cobardía. Al fin y al cabo no hay tanta diferencia entre decir que unos edificios son ‘Gigantes‘ a decir que no me va bien porque los demás me odian. ¿Tú crees que construimos historias por eso?, ¿para que nos duela menos?.”

El punto de inicio de ese particular viaje, al igual que su final, será el Teatro de la Abadía, y la duración máxima del periplo 150 minutos, que para su correcta administración debe servir la ‘cara A’ de la cinta como viaje de ida y la ‘cara B’ como viaje de vuelta.

Quijotes y Sanchos, crítica teatral

Los números imaginarios” se sirven de las voces de Roberto Barahona, Lucía Esteso, Patty de Frutos, Mattis G. de la Fuente, Antiel Jiménez, Keiko Mano, Ryo Nakamoto, Paper&Co, Anna Pasca Miyazaki, Sergio Ovejero Luengo, Manuel Pico y José Vicente Ramos, para acompañar y evocar la aventura intransferible de cada intrépido trotamundos, a medio camino de descubrir si es más Sancho o más Quijote.

Sin afán de desvelar los detalles de tan evocadora aventura, si es pertinente confirmar que los perfiles del gigante Caraculiambro, señor de la ínsula Malandrina, se dejan ver por Madrid, aunque no para todos son visibles.

“Es más facil enfrentarme a unos ‘Gigantes‘ que al vacío de no tener lugar en el mundo”

Está muy bien inspirar y hacer actuar la imaginación del espectador en cualquier propuesta teatral, especialmente en experiencias como ésta en la que lo que sucede no es en un escenario, ni en un teatro. Hace algunos años, exactamente en 2013, la compañía teatral neoyorquina Pop Up Theatrics, en colaboración con Dario Facal, abordaron la iniciativa “Inside”, la cual transcurría en el Hotel Intercontinental de Madrid para personas de dos en dos (secuencialmente cada 10’), equipados con un teléfono de la compañía para seguir ciertas instrucciones, que se precipitaban en una aventura en la que se encontraban con hasta 11 actores, interactuando con ellos, lo que era un experiencia, más que sugestiva e interesante, que no hemos visto repetida desde entonces; y el camino que proponen ahora “Los números imaginarios” quizás podría ser el terreno a una experiencia como aquella, aún siendo consciente de la complejidad de interactuar con los espectadores en plena calle, lo cual supondría condicionar dichos encuentros a las zonas más cercanas del propio Teatro de la Abadía.

Quijotes y Sanchos, crítica teatral

Lo que es evidente es que a pesar de todo, de la pandemia y de las crisis que se yuxtaponen, el teatro, más exactamente, la experiencia teatral está muy viva y proyectos como éste que abordan “Los números imaginarios” y el Teatro de la Abadía forman parte de un camino, por venir, que nos seguirá sorprendiendo.

“La ‘Ínsula‘ es una parte del cerebro”

Participen, jueguen, aventúrense …aunque sea para llegar al convencimiento, al menos en mi propia experiencia en esta propuesta, de que, finalmente, en todo Quijote hay un Sancho, y en todo Sancho un Quijote. 

 

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