El nuevo mundo tras el Coronavirus

27 Jun 2020

La Peste Negra del siglo XIVA mitad del siglo XIV (1347/1353) la Peste Negra recorrió el mundo conocido, desde Asia a Europa, dejando un rastro de muertes en cuarenta y ocho millones de personas. Las consecuencias fueron estruendosas en todos los planos sociales, acabando con las que habían sido grandes fortunas económicas de aquella época, para dejarlo de ser ante la nueva realidad que se abrió paso, personificada por el Renacimiento con su gusto por las artes, la tecnificación y el conocimiento por encima del misticismo del concepto religioso, dejando atrás el feudalismo para dar protagonismo a la burguesía que se desarrolló en las ciudades. Nada fue igual a partir de entonces.

Peste Negra en el siglo XIV: Nada fue igual a partir de entonces.

La Gripe Española de 1918Más de quinientos años después, la necesidad de una sanidad pública se adueñó de Europa y el mundo occidental, a partir de la mal llamada Gripe Española de 1918, que, en sus tres oleadas, causó más de cincuenta millones de fallecidos, con un efecto de escasez en la mano de obra, que supuso la entrada de la mujer en el mercado laboral hasta ocupar el 21% de los puestos de trabajo en Estados Unidos en 1920; mismo año en el que Rusia fue el primer país del mundo en instalar una red pública de salud, para que tres años mas tarde, en 1923, la “Liga de las Naciones” (antecedente de la ONU) crease la Organización de la Salud. De nuevo, nada fue igual a partir de aquel momento.El Coronavirus Covid-19

Y cien años después, una nueva crisis sanitaria recorre el mundo en este siglo XXI, a lomos del Coronavirus Covid-19 y su impacto, otra vez, hará que nada vaya a ser igual a partir de ahora. Quizás estemos demasiado pegados a las visiones “micro” de nuestro día a día, pero los meses transcurridos desde sus primeros efectos en China, a final del 2019, han cambiado ya nuestra realidad a partir de los datos objetivos de sus consecuencias, con sus más de ocho millones de contagiados y más de cuatrocientos mil fallecidos.

Gripe Española de 1918: De nuevo, nada fue igual a partir de aquel momento

¿Habrá nuevas oleadas de esta epidemia?, ¿cuándo podremos contar con una vacuna eficaz?… Al tiempo que preguntas como estas recorren calles, ciudades y países de todo el planeta Tierra, algunas evidencias anticipan ya como será el mundo, y nuestro próximo futuro, tras el Coronavirus.

Distancia social en el TurismoEl turismo ya no será Low Cost”: La distancia social imperante como medida más eficaz en la lucha contra el contagio, hará que las grandes  concentraciones no serán la tendencia. El turismo se tendrá que redefinir, los estándares de calidad se revisarán y los precios, previsiblemente, se elevarán. 

Redimensionamiento de la Sanidad: Los días más críticos de la pandemia en España demostraron que los recortes sociales de los últimos años fueron más allá de lo razonable y que ante una situación excepcional como la vivida, pero posible, evidenciaron que la estructura era demasiado limitada, visualizando la paradoja que el colectivo que se ha revelado como indispensable: el de los profesionales sanitarios, esté precarizado en sus condiciones laborales. El re-equilibrio entre Salud Pública y Sanidad Privada se deberá redefinir.

Coronavirus Covid19: La pandemia del siglo XXI

Teletrabajo con el Covid-19El teletrabajo ha llegado para quedarse: El concepto de la oficina como centro de la actividad laboral ha pasado a mejor vida, evidentemente ello no quiere decir que desaparezcan los centros de trabajo, pero sí se redefinirán, para convertirse, esencialmente, en puntos de encuentro y de puesta en  común, lo cual llegará a afectar a las condiciones laborales, ¿de cuántas cosas se tendrá que hacer cargo la empresa?, desde luego que de los costes de comunicación y soporte tecnológico.

¿Cómo logrará ajustarse el teletrabajador a su horario, sin caer en la jornada laboral permanente?. Seguramente no en todas las empresas haya las mismas posibilidades de teletrabajar, dependerá el sector, actividad, etc… pero el simple dato de que durante el confinamiento  el teletrabajo se ha elevado hasta el 34% en España, desde el 5% anterior a la pandemia, marca una tendencia más que evidente.

El teletrabajo ha llegado para quedarse

Más allá de las grandes urbes: el teletrabajo afectará de manera directa a donde residirán los teletrabajadores, pues no será necesario vivir en urbes como Madrid o Barcelona, pudiendo instalarse en ciudades con menores precios de vivienda por m2 y niveles de vida mas asequibles. 

Durante estos meses se ha podido observar como se ha moderado el precio de los pisos en el centro de las grandes urbes, al tiempo que las casas de la periferia, especialmente con disponibilidad de un pequeño jardín, han sido las más buscadas en los portales inmobiliarios. Igual que la salud es un valor en alza tras las consecuencias del Covid-19, la ciudad se vincula con el estrés y hay una cierta necesidad de volver a la naturaleza.Comercio On-Line con el Coronavirus

El comercio será On-Line‘: La crisis sanitaria se ha rebelado como  económica y social, y la menor actividad social ha impactado en el comercio, con la contrapartida de un crecimiento exponencial del E-commerce”, hasta el extremo que su volumen ha crecido más en las últimas semanas que en los pasados diez años. Habrá que definir el marco adecuado de los canales de distribución para aminorar el impacto climático de las consecuencias de su abuso, pero su implantación será algo más que tendencia en el nuevo tiempo.

Quizás otro virus, ideológico y mucho más beneficioso, se propague y con suerte nos infectará: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá del estado-nación, una sociedad que se actualiza a sí misma en las formas de solidaridad y cooperación global” (Slavoj Žižek)

Globalización y políticas ambientales: Ni la primera potencia del mundo, ni sus políticas proteccionistas, será capaz por sí misma de evadirse de las respuestas del planeta Tierra a la sobre-explotación. En unas pocas semanas de confinamiento han sido visibles los efectos de la naturaleza ante la menor presencia de los seres humanos y sus artefactos (automóviles, aviones, etc..). Los recursos son finitos, incluso los naturales, y se hace preciso una revisión de las prioridades para que las nuevas pandemias no aparezcan, cada vez, en unos menores márgenes temporales.El nuevo mundo tras el Coronavirus

Cambio y aprendizaje continuo: el mundo de la formación será el del aprendizaje continuo, como consecuencia de los permanentes cambios de  entornos y paradigmas. El “e-learning” será el canal y la presencia en las aulas irá disminuyendo, aunque ello no implicará que el papel del formador disminuya, si no todo lo contrario, mutando su actividad más hacia la tutorización y el “mentoring”. Una nueva inversión en material de nuevas tecnologías en las aulas, en todos los niveles educativos, será imprescindible; con la amenaza de un incremento de la desigualdad en los estratos de la sociedad privados de acceso tecnológico.

El estado de excepción era un dispositivo provisional para situaciones de peligro. Hoy se ha convertido en un instrumento normal de gobierno. Con la excusa de la seguridad frente al terrorismo, se ha generalizado. La excepción, por eso se llamaba estado de excepción, es norma. El terrorismo es inseparable del Estado porque define el sistema de gobierno. Sin el terrorismo, el sistema actual de gobierno no podría funcionar. Hay dispositivos como el control de las huellas digitales, o que te escaneen en los aeropuertos, que se implantaron para controlar a los criminales y ahora se aplican a todos. Desde la perspectiva del Estado, el ciudadano se ha convertido en un terrorista virtual. De lo contrario, no se explica el cúmulo de cámaras que nos vigilan en todas partes. Somos tratados como criminales virtuales. El ciudadano es un sospechoso, numerado, como en Auschwitz, donde cada deportado tenía su número” (Giorgio Agamben)

Seguridad Vs. Protección de Datos: Cómo declinar el hecho de contar con herramientas para controlar la Seguridad en nuestras sociedades, respetando la debida intimidad de las personas y la protección de sus datos, es uno de los mayores retos sociales y éticos del nuevo tiempo. Aunque a la vista de lo sucedido en los últimos años, especialmente desde los atentados de New York del 11-S de 2001, parece imponerse el mensaje, predominante, a favor de la “Seguridad” aún limitando los derechos individuales. No hay que ser demasiado arriesgado para aventurar que nuestra privacidad mañana será menor que la que tuvieron nuestros padres y abuelos.Pinchos a disposición de los clientes de bares y tabernas

Menores ‘pequeños placeres‘: La forma de vida mediterránea, especialmente española, no volverá a ser como la hemos conocido, empezando por las playas donde el acceso será reglado y estandarizado, tanto en horarios concretos, como en el uso de una determinada superficie; y terminando por la intrínseca costumbre de ir de tapas y consumir en las barras de los bares, donde los “pinchos” no volverán a estar expuestos a mano de los consumidores, ni las raciones volarán sobre nuestras cabezas para superar el abarrotado aforo de tabernas y mesones de éxito. Todo será más programado con reserva de mesa y turno, paneles de cristal o metacrilato para exhibir los productos y capacidad de clientes limitada. 

Redescubrir lo imprevisible, nosotros que pensábamos que podríamos prever todo” (Jean Luc Nancy)

El nuevo mundo tras el CoronavirusCon el Coronavirus Covid-19 el contacto personal se ha vuelto peligroso y, más allá de la vacuna que se consiga para combatirlo, una nueva forma de vida se impondrá, habrá menos besos y los saludos, aún siendo corteses, evitarán el roce físico, la tecnología se impondrá como canal de comunicación, incluso para la consulta con nuestro médico de cabecera. “El síndrome de la cabaña” se prolongará en el tiempo y una menor abundancia en las relaciones sociales se generalizará, pero las personas, los seres humanos, seguiremos necesitando caricias y abrazos, y, con seguridad, redefiniremos los espacios para ello.

Hoy estamos en nuestro presente pero la forma en la que crucemos al mañana, desde el hoy, será estudiada cuando llegue al mundo la próxima pandemia, con los cambios implementados analizados igual que hoy hacemos con las consecuencias de la Peste Negra del siglo XIV y la Gripe Española de 1918.

De nuevo, nada volverá a ser igual desde hoy.

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