Los macarras de la estabilidad

03 Ene 2016

Traigo a m blog el artículo de Juan Laborda (@JuanLabordah), titulado “Los macarras de la estabilidad”  en el que hace una elocuente crítica de la imposicion torticera de argumentos que se trata de hacer pasar por verdades absolutas, cual es el caso de las manifestaciones realizadas por el minisitro de Economía en funciones, Luis de Guindos, en una entrevista radiofónica emitida el día de Año Nuevo en la que defendió que “las peores crisis económicas tienen un origen político”, seguramente olvidando las razones que hay, por ejemplo, en el incremento de de más de 300.000 millones de euros en la deuda pública española en la legislatura de la que él ha sido parte del Gobierno.

Incluyo link de acceso directo al artículo: http://vozpopuli.com/blogs/6782-juan-laborda-los-macarras-de-la-estabilidad

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Me siento perplejo, obnubilado, estupefacto ante los análisis e intenciones de los patriotas de hojalata tras el devenir electoral del 20 D, muy alejado de sus encuestas “inventadas”. Aquellos que nos arruinaron moral, social y económicamente, son los que a estas alturas quieren darnos lecciones de patriotismo, de sentido común, de estabilidad. Me recuerda a una canción de Joan Manuel Serrat, “Los macarras de la moral”. Hay varios estribillos de la misma que no tienen desperdicio, ideales para describir lo que nuestra querida España está soportando en estas fechas. Uno de ellos dice algo así, “Anunciando apocalipsis van de salvadores y si les dejas te pierdes infaliblemente. Manipulan nuestros sueños y nuestros temores, sabedores de que el miedo nunca es inocente.” La letra, enterita, se puede trasladar a los nuevos macarras, “Los macarras de la estabilidad”.

Spanish Economy Minister Luis de Guindos, left, and Portuguese Finance Minister Maria Luis Albuquerque, wait for the start of a meeting of eurogroup finance ministers at the European Council building in Brussels on Monday, Jan. 27, 2014.

Esta es la sensación que sentí al escuchar en Año Nuevo una entrevista radiofónica a Luis de Guindos. No tiene desperdicio. Además de un profundo desconocimiento de la historia económica –afirmó sin pestañear, que “las peores crisis económicas tienen un origen político”–, demuestra una ignorancia atrevida sobre quien ha generado los problemas y males que afligen a nuestro país. ¿Aún no se acuerda que detrás del origen, desarrollo y consecuencias de los episodios de crisis más dramáticos, La Gran Depresión y La Gran Recesión, se encuentra la aplicación estricta de la ortodoxia neoclásica, que él mismo defiende, y donde la banca siempre campa a sus anchas? Me temo que no.

Las pintorescas afirmaciones de Luis de Guindos

Pero vayamos a los datos. El gobierno de Rajoy, el de Luis de Guindos, nos ha endeudado como nunca en nuestra historia reciente, exactamente igual que han hecho nuestras gerencias bancarias y empresariales no financieras –básicamente el Ibex 35– alrededor de las burbujas inmobiliaria y de internacionalización. Como Luis de Guindos afirma, la emisión y renovación de deuda pendiente el año próximo es de 400.000 millones de euros. Y esa vulnerabilidad la han generado ellos, gobiernos y élites extractivas, no la ciudadanía, ni Podemos, ni Izquierda Unida, ni VOX, ni UPyD. Y él mismo debería saber que existen ciclos de aversión y propensión al riesgo en los mercados financieros, y que estamos entrando ya en un ciclo de aversión al riesgo. Es una de nuestras previsiones, como saben ustedes. Por lo tanto, el problema lo han generado quienes han esparcido la deuda como instrumento de crecimiento sin nada detrás que lo soporte, es decir, los patriotas de hojalata.

Ello se puede extender perfectamente a toda una batería de indicadores económicos. Resulta llamativo que el gobierno de Rajoy, que ha aumentado la pobreza de sus conciudadanos a niveles insoportables, se permita el lujo de hablar de populismos. Aquel ejecutivo cuya reforma laboral ha creado un mercado donde trabajar ya no garantiza salir de la pobreza, donde empleo es sinónimo de precariedad extrema, se erige como ejemplo de buen gobernante. Cómo es posible que el ejecutivo saliente, muñidor de esa tradición tan hispana de alimentar oligopolios, lobbies, grupos de poder, hable de populismos.

Los que nos amenazan ahora con el “España se rompe” no se han percatado de una ruptura, la inter-generacional, de consecuencias impredecibles. Jóvenes contra mayores. Padres contra hijos. España es un país donde la tasa de paro juvenil alcanza cifras bochornosas. España es un país donde los salarios no permiten a los jóvenes emanciparse y formar una familia -problemas de acceso a la vivienda, guarderías, precios fijados por los lobbies del Ibex 35 …- . España es un país donde los mejores abandonan, o tienen intención de abandonar e irse al extranjero en busca de un futuro mejor. Y han dicho basta. El actual esquema demográfico, económico -salvo nuestro sector exportador-, social y laboral es absolutamente insostenible. Pero eso no importa. El tema es continuar azuzando las llamas del nacionalismo catalán que los mismos patriotas de hojalata alentaron por cuestiones meramente tácticas, electorales. Ambos son iguales, se necesitan, se retroalimentan, son profundamente sectarios, insolidarios, ineficientes.

No soportan la disidencia pacífica

Hace tiempo que se está destruyendo la democracia. Desde estas líneas hemos aportado distintos enfoques a la hora de pensar en cómo están siendo enterradas o se intenta sepultar muchas formas de expresión democrática, de disidencia efectiva. En la próxima crisis que se avecina, a la vuelta de la esquina, la Superclase ha decidido que la democracia es una amenaza para su riqueza y poder. Tratan de alimentar una forma externa de democracia, con el fin de mantenernos tranquilos y entretenidos, pero intentan eliminar cualquier sustancia de ella, ofreciéndonos un espectáculo con el escenario vacío pero muy colorido.

Y es ahí donde los macarras de la estabilidad llevan tiempo bombardeando a la ciudadanía. “Elijan sabiamente” es un buen primer paso para castrar la democracia. Es fácil de vender, parece sabio, benevolente, incluso, y quien podría defender lo contrario. Pero estos sabios a los que se refieren son remunerados por los grupos de presión en comisión de servicios prestados. Y la ciudadanía lo sabe. Por eso braman a continuación, “elijan con cuidado”, una forma eficiente y bien camuflada para detener las ideas democráticas radicales que pudieran conseguir tracción en el Parlamento e incluso alguna vez transformarse en ley.

Qué fácil es poner en duda la disidencia de alguien cuando se sugiere que con ella no se trata de proteger a los demás, sino que en realidad obedece a un trastorno del ego de quien la practica. De ahí las afirmaciones que estamos escuchando estos días, donde, sin ningún rubor, se afirma, por parte de aquellos que nos han arruinado moral, social y económicamente, el efecto que los radicales podrían tener sobre la estabilidad y la seguridad. En realidad es todo lo contrario. El enemigo de la democracia es el miedo paranoico a peligros imaginarios y aquellos que los promueven, mientras que los problemas reales se ocultan y se disfrazan.

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