La función que sale mal, crítica teatral

29 Nov 2019

Es bastante infrecuente la programación de una única obra en un espacio teatral para toda una temporada, aunque casos que, incluso, han durado varias los hay. Pero el reto anunciado por el Teatro de La Latina programando “Una función que sale mal” para toda ésta 2019/2020 es una “rara avis” cada día más inusual en las programaciones, que coincide con el aniversario de los primeros cien años de vida de la sala teatral ubicada en la castiza Plaza de la Cebada, y que, aprovechando esta onomástica, se presenta ante el público remozado de cara a los nuevos tiempos por venir.La función que sale mal, crítica teatral

Pero, claro, el espectáculo que se utiliza para ello, llega hasta Madrid, tras haber conseguido más de ocho millones de espectadores a partir de su estreno en el West End londinense en 2012, triunfar en Broadway y tener una excelente cosecha de premios, desde 2015 obteniendo los Olivier (Mejor Comedia Original)  y BroadwayWorld (Mejor Obra), a 2017 reconocida en los Tony’s (Mejor Diseño de Escenario en una Obra) y en Broadway.com (Estreno Favorito del Público).

Un espectador empieza a actuar antes que comience el espectáculo…

Desde que llega el primer espectador al teatro, por muy madrugador que sea, el espectáculo ya habrá comenzado, inicialmente de forma sutil, luego de forma más evidente. 

La tesis que se utiliza en el planteamiento es la evidencia de que si algo puede salir mal, saldrá mal seguro (de lo cual queda prueba documental, meditada previamente, en el propio programa de mano) aunque solo será para buscar su carcajada como espectador. La función que sale mal, crítica teatral

De fondo se utiliza una trama con las características habituales de un crimen en una mansión inglesa, en época de apogeo de lo que un día fue el imperio británico; aparece un cadáver, su prometida, el hermano de aquel, el cuñado inconcluso, el mayordomo, el inspector de policía …y otros no evidentes al inicio, pero imprescindibles al final (tecnico de sonido y luces…), la cual se dice representar por una compañía de teatro amateur, cuyo director nos da la bienvenida, presentándonosla bajo el título de “Asesinato en la mansión Haversham”.

“Ésto es mucho más de lo que mis nervios pueden soportar”

El trazo grueso con que está diseñado este espectáculo es el humor, buscado una y otra vez, pero un humor blanco, que nos recuerda a Benny Hill y sus carreras alocadas e inocentes, pero que también nos retrotrae a Stan Laurel y Oliver Hardy, con sus golpes y caídas, no hay recurso a la ironía, ni a hacer pensar más de lo necesario, en ese sentido no se intenta sugerir a Monty Phyton, ni a Gila en versión española. Los gags se suceden, hasta lograr esbozar algunas sonrisas en el más severo, y crítico, de los espectadores, todo ello con la complicidad de un escenografía diseñada y preparada, para adquirir el papel de un personaje más, exigiendo a todo el elenco, sobre las tablas, un dominio absoluto del espacio para controlar lo que tiene que suceder en cada momento, sobre lo cual no desvelaremos nada, en atención a su capacidad de sorpresa cuando acuda a verlo, querido lector.La función que sale mal, crítica teatral

La creación de la idea original, y su texto, corresponde a Henry Lewis, Jonathan Sayer y Henry Shields, siendo Sean Turner el responsable de su versión española, quien ha contado con la colaboración de David Ottone (director de Yllana) para la puesta en escena de este montaje, con Zenón Recalde como responsable de la adaptación y Nigel Hook como escenógrafo.

“Me está poniendo usted en una situación muy incómoda”

La función que sale mal, crítica teatralEn un espectáculo como éste, los miembros del elenco, no solo interpretan, que también, sino que son exigidos para mantener un gran dominio de lo que sucede a su alrededor y en ambos desempeños ofrecen una prestación destacada. Si bien brilla la comicidad que aportan a sus personajes Felipe Ansola y Carlos de Austria, junto con un César Camino consistente en su papel de “regidor” dentro y fuera de la escena, corroborando las buenas sensaciones que nos aportó en trabajos anteriorLa función que sale mal, crítica teatrales como en «Una vida americana» o en «Tres sombreros de copa«, completando junto a Héctor Carballo, Carla Postigo, Alejandro Vera, Noelia Marló y David Ávila una eficaz prestación actoral.

Divertimento en su pura esencia, sin más complejidades, ni exigencias; pero que aporta un buen rato, entre sonrisas, risas y más de una carcajada, diseñado para llegar a un gran número de espectadores y capaz de atraer nuevo público a disfrutar ante la escena teatral. Es evidente que no todo sale tan mal en esta función.

 

Fotografias © Javier Naval

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