Juntos, crítica teatral

06 Sep 2019

Juntos, crítica teatralTodas las personas del mundo tienen, tenemos, una familia. Las buenas personas y las que no lo son tanto; los más listos y los menos; los más capaces de expresar sus sentimientos y quienes más le cuesta hacerlos visibles. Y en todos los casos solo los integrantes de cada una conocen sus peculiaridades, sus pequeñas miserias y las claves que se encierran en sus relaciones.

El retrato de las diferentes realidades de cada clan familiar es algo bastante recurrente en la historia del teatro, y de la ficción en general, donde la incomunicación, con mucha frecuencia, es el hilo conductor de las tramas que se presentan, unas veces en clave de comedia y otras presentadas como drama, aunque, como suele ocurrir en la vida cotidiana, es la tragicomedia lo que más se ajusta a la realidad, trufando el día a día con momentos buenos y otros que no lo son tanto.

“¿Cómo hago para darme prisa, si no puedo correr?”

Juntos, crítica teatralFabio Marra (1984) dramaturgo italiano, aunque afincado en Francia desde 2005, consiguió el prestigioso premio Moliére, en 2017, por su texto “Juntos”, reconocimiento también alcanzado por la actriz que protagonizó su estreno en París, Catherine Arditi.

La trama compuesta por Marra nos adentra en una familia atravesada por el tema de la “normalidad”, ¿qué es ser normal?, ¿cuándo alguien puede decir que es normal?, ¿aceptamos lo diferente?, ¿cuándo alguien deja de ser normal?.

Juntos, crítica teatral“¿Qué es ser normal?”

Isabel, una mujer ya en lo que se llama la tercera edad de su vida, vive por y para su hijo, Miguel, quien a punto de cumplir cuarenta años tiene un ritmo vital propio, distanciado de los conceptos de la normalidad, pero encerrando dentro de sí un corazón generoso que le hace actuar siempre a base de impulsos. Ambos comparten un humilde piso, en el mismo bloque en el que en otra época ocuparon otro más grande y espacioso, y hoy reciben la visita de Sandra, la hermana menor de Miguel, que hace diez años abandonó la casa familiar y ahora es una exitosa ejecutiva.

Fabio Marra con su argumento y desenlace no llega a sorprender, pero sí ilustra acertadamente los equilibrios personales en la familia que retrata, en clave de un cierto convencionalismo social actual, abordando de forma correcta la cotidianidad de la discapacidad o minusvalía, representándolo con naturalidad y acertados toques de ironía, además de mucha ternura.

“¿Quién decide quién es normal?”

Juntos, crítica teatralLa dirección del espectáculo es responsabilidad de Juan Carlos Rubio que lo hace con agilidad y limpieza, apoyándose en el buen trabajo de escenografía de Curt Allen Wilmer, a partir de un elemento circular que, en 170º del mismo, representa la cocina de la casa de Isabel y Miguel, mientras que en los 190º restantes se presenta una trasera, con paneles en tonos grises y tres puertas que sirven (siempre menos es más), de forma muy acertada, para escenificar las situaciones en otras ubicaciones (la oficina de Sandra, la calle, la casa de Sandra, una clínica, etc…). Con mención para la buena iluminación que realiza José Manuel Guerra.

Dentro del trabajo actoral destaca, de forma magnífica, Gorka Ochoa quien consigue emocionar a través de la interpretación que logra de Miguel, muy creíble, lleno de sensibilidad y de pasión; bien acompañado por Kiti Manver que construye una “madre” con quien, fácilmente, se identifica gran parte del público. Inés Sánchez realiza el papel de menos duración temporal en el espectáculo (Claudia), pero lo hace con tal frescura y naturalidad, especialmente en la primera escena que comparte con Sandra, recreando una entrevista de trabajo, que logra permanecer en nuestro recuerdo. Maria Castro, como Sandra, no llega a los estándares de sus compañeros, pero complementa de forma adecuada el desempeño del elenco.Juntos, crítica teatral

“¡Teeeengooo queee haaablaar máaaas despaaaaaacio!”

Espectáculo que empatiza con una gran parte de público y que a pesar de desarrollar una trama que no llega a sorprender, se deja ver con naturalidad, moviéndose entre la comedia y el drama, con mucha ternura y una interpretación de Gorka Ochoa que merece la pena disfrutar, lo cual se podrá hacer hasta el 27 de octubre, en el Teatro Amaya, de Madrid.

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Comentarios

  1. Lamentable, ahorrate tiempo y dinero y no vayas a verla.

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