Juego de trileros en el caso Bankia

02 Abr 2019

En el centro de Madrid, en los alrededores de la Puerta del Sol, era muy habitual ver círculos de gente alrededor de una persona que sobre una pequeña pequeña mesa portátil, incluso en ocasiones sobre una inestable caja de cartón, practicaba el juego del “trile, también llamado “mosqueta”, la “bolita”, “Pepito paga doble” o “¿dónde está la bolita?”. Habitualmente el “trilero” usaba una bolita que los incautos apostadores debían pronosticar cuál de los tres cubiletes que manejaba aquél era el correcto en el que la escondía, aunque el juego también se desarrollaba, en otra variedad, con tres cartas de naipes, mostradas boca abajo, para el mismo desarrollo. En una y otra versión del juego, convertido en estafa, los compinches, y ganchos, imprescindibles en su diseño, animaban a las víctimas a participar y ganar, presuntamente, dinero fácil, un momento antes de enfrentarse a la dura realidad y perder el suyo propio.Juego de trileros en el caso Bankia

Juego del ‘trile’: ¿Dónde está la bolita?

Entre aquellas calles del epicentro matritense era referencia la sede de la icónica entidad económica madrileña, para unos la “Caja de Ahorros”, para otros el “Monte de Piedad”, que con tres siglos de historia era, para todos, señal de seriedad y criterio desde su histórica sede de la Plaza del Celenque nº 2, también con entrada desde la Plaza de las Descalzas. 

Juego de trileros en el caso BankiaHoy se ven menos trileros por las calles, aunque haberlos los hayquizás instalados en despachos enmoquetados, y lo que no existe ya, sucumbida bajo la tierra, es aquella entidad tricentenaria y ni siquiera su sede es lo que fué. Pero mientras tanto la principal sucesora de su negocio, aunque lejos de su esencia original, Bankia, es protagonista en varios frentes en sede judicial, bien por las “participaciones preferentes”, bien por el desfalco del que fue objeto por su propio presidente, Rodrigo Rato (malversación en contratos de publicidad con Publicis y Zenith, además del caso de las Tarjetas Black); bien por la OPS para su salida a Bolsa; bien por los detalles de su oscuro rescate financiero, etc

Dentro del desarrollo del juicio por la salida a Bolsa de Bankia, hemos asistido a las manifestaciones de la persona que sucedió a Rodrigo Rato, tras la intervención por el Estado, José Ignacio Goirgolzarri, así como de quien fue el supervisor bancario en toda aquella crisis, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, además del ministro de Economía en ejercicio entonces, Luis de Guindos; todos ellos en calidad de testigos.

“Cuando alguien dijo que todo estaba mal, pero él lo iba a arreglar”, “eso hace daño cuando se está intentando arreglar las cosas” y “se creó inquietud y desconfianza en los mercados.” (M. A. Fernández Ordoñez)

Juego de trileros en el caso BankiaLlama la atención que quién reformuló las cuentas de Bankia, para pasar de un beneficio en el año 2011 de 305 millones de euros a unas pérdidas de 2.979 millones de euros, el Sr. Goirigolzarri, alegue ante el juez que todas las medidas tomadas por el Sr. Rato y su equipo fueron adecuadas y que la única razón que justificó la intervención y nacionalización fueron exógenas y se debieron únicamente a los efectos de la crisis económica que se desencadenó a partir de 2011. Porque si las medidas fueron las correctas …¿hubieran sido las mismas tomadas por él mismo?, e ítem más, si la gestión del ex-vicepresidente del Gobierno con Aznar y ex-gerente del FMI fue la pertinente en Bankia ¿qué justificaría que sólo en esa gran entidad financiera española los efectos de aquella crisis fueran tan perniciosos?¿cuál seria, a criterio del ex-consejero delegado de BBVA, la responsabilidad del Sr. Rato en aquella inadecuada salida a Bolsa?, cuando hubiera bastado con solicitar la intervención directa del Estado a tiempo, lo que hubiera evitado tanta desinformación, esfuerzo innecesario y sufrimiento, además de miles de millones de euros al contribuyente español.

Juego de trileros en el caso BankiaPero esta fase de testificales dentro de este juicio ha permitido una especie de careo entre Miguel Ángel Fernández Ordoñez, exgobernador del Banco de España, y Luis de Guindos, exministro de Economía, en el que el primero  acusó al Gobierno del que formaba parte el segundo de que “utilizar la menor cantidad posible de recursos públicos para reestructurar la banca multiplicó los problemas y dilató el proceso”, al tiempo que directamente responsabilizaba el exministro de gestionar la crisis de la misma forma que “un elefante entra en un cacharrería”, es decir con poco tacto y falta de visión de conjunto, utilizando dardos directos con frases como éstas: “cuando alguien dijo que todo estaba mal, pero él lo iba a arreglar”, “eso hace daño cuando se está intentando arreglar las cosas” y “se creó inquietud y desconfianza en los mercados”.

“Tanto su constitución (de Bankia) como la salida a Bolsa fueron un error.” (Luis de Guindos)

Al mismo tiempo que Luis de Guindos ponía el foco de las responsabilidades lo más lejos posible de si mismo: “El gobierno no entraba, en absoluto, en las autorizaciones de los planes de Bankia con el Banco de EspJuego de trileros en el caso Bankiaaña”, “además de supervisor (BdE) es la autoridad contable ante la que todos los bancos llevan sus planes y los balances, y es precisamente ese organismo quién debe valorarlos”, mientras se distanciaba del problema afirmando que “tanto su constitución (de Bankia) como la salida a Bolsa fueron un error”.

Pero sin duda el encontronazo definitivo entre el exgobernador y el exministro fue a colación del informe publicado por el FMI que señalaba deficiencias en la gestión de Bankia, lo cual desencadenó el conocido final y la “estruendosas” medidas tomadas. Sobre el mismo, Miguel Ángel Fernández-Ordoñez, manifestó ante el tribunal que: “la idea que me dijo un funcionario fue que lo pidió el ministro (Luis de Guindos) …no quiero ni creerlo, porque el daño es enorme”; implicación que, el ahora vicepresidente del Banco Central Europeo quiso quitarse de encima como quien se limpia una pequeña mancha de caspa sobre los hombros, diciendo: “quien crea que el ministro de Economía de un país puede afectar a los comunicados del FMI se equivoca absolutamente”.

«Entre todos la mataron …y ella sóla se murió».

Juego de trileros en el caso BankiaEn cualquier caso, más allá de los dimes y diretes de unos y otros, parece que la relación, y el clima, en aquellos días tan convulsos, entre quien era ministro de Economía y el gobernador del Banco de España, encargado de la supervisión bancaria, no era el más adecuado y que, a parte de todos los españoles que vieron como se sacaron de sus bolsillos sesenta mil millones de euros, ya dados definitivamente por irrecuperables, la única víctima fue una entidad financiera de más de trescientos años de historia, en los que fue capaz de sobrevivir a dos guerras mundiales, a la guerra civil española, a la gran depresión de 1929 o a la pérdida del colonialismo español, entre otras cosas, para finalmente ser convertida en la “bolita” de un muy extraño y doloroso juego de trileros, como aquellos que tan habitual era observar en las calles circundantes a su sede principal …¡hasta hacerla desaparecer! y es como bien dice el refrán castellano: “entre todos la mataron y ella sola se murió”.

Artículo publicado en @elespanolcom el 02/04/2019: https://www.elespanol.com/blog_del_suscriptor/opinion/20190402/juego-trileros-caso-bankia/387781220_7.html

Artículo publicado en @elperiodico el 15/04/2019: https://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/juego-trileros-del-caso-bankia-190767

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