Entre dogmáticos y pragmáticos, virtudes públicas y vicios privados

03 Nov 2015

Traigo a mi blog el artículo de Alberto Vila (@reseneka) publicado en @publicoscopia, titulado “Entre dogmáticos y pragmáticos, virtudes públicas y vicios privados”, donde pone el foco en que “el 60% de los contratos de los ministerios  españoles en 2014 se adjudicaron sin concurso”, lo cual retrata a quienes van de “demócratas de toda la vida”, siendo realmente neoliberales y privatizadores de lo público, hasta el límte de poner en riesgo las instituciones, y sobre ello sobran los ejemplos.

Incluyo link de acceso directo: http://www.eldiariofenix.com/?q=content/entre-dogm%C3%A1ticos-y-pragm%C3%A1ticos-virtudes-p%C3%BAblicas-y-vicios-privados#.VjdbnSERTKc.twitter

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Por adoctrinamiento se conoce a la enseñanza de dogmas. Este gobierno nos ha querido adoctrinar. Sabido es que los dogmas son sostenidos por aquellas autoridades que no admiten réplicas. La Ley Mordaza.

Esta manera de entender el mundo se puede presentar en las proposiciones científicas, los casos son innumerables. El creciente discurso creacionista es un caso. La insistencia negacionista, también. El geocentrismo que casi lleva a la hoguera a Galileo, otro. Pero es en el terreno religioso o filosófico, en el que se presentan mayores casos. Los dogmáticos se resisten a someter sus proposiciones a las pruebas de veracidad.

La ausencia de diálogo es un indicador. El desprecio por el consenso, otro. De allí, que el parlamento, ya cautivo por una mayoría aplastante, obtenida por un programa electoral incumplido, se convirtió en el escenario de una representación imperfecta de la democracia.iglesias_rajoy

Tales dogmatismos se han apreciado en materia económica, política, servicios sociales, pensiones, sanidad y educación. Respondiendo a las convicciones del neoliberalismo privatizador. Doblegándose a la ultraortodoxia católica, representada por un avance del Opus Dei como no se recordaba en democracia.

No obstante, por paradójico que parezca, los casos de dudosa ética en la gestión pública, se suceden día sí y día también. Integrantes de esos colectivos religiosos no dudaron en convertirse en los principales defensores de políticas que han producido víctimas. Tanto en los sucesos fronterizos, en los dependientes, en excluir de una vida digna a españoles con trabajos miserables, en producir exclusión.

Estos dogmáticos no se aplicaron lo que exigieron a los demás. Eva Belmonte, verdadero referente del periodismo independiente, que deja en evidencia al conjunto de “escribidores”, que no periodistas, que callan, no preguntan y escriben lo que les dicen. Por dislates que sean. Esa periodista a la que aludo, en un informe para la Fundación Civio, a la que recomiendo seguir, en un avance el 29 de octubre, informa que: “El 60% de los contratos de los ministerios en 2014 se adjudicaron sin concurso”. Han sido los demócratas de toda la vida, ejemplo de los principios cristianos que dicen profesar. Neoliberales y privatizadores, que ponen en riesgo las instituciones. Entonces, nos encontramos que son pragmáticos.

“En concreto, en el último año, de los 7.237 contratos adjudicados por el Gobierno español, solo 2.889 lo fueron vía concurso abierto y 4.301 se concedieron por negociado, 4.093 de ellos sin publicidad. El resto, un porcentaje mínimo (0,65%), se dirimió vía procedimiento restringido o normas internas. Uno de los ministerios que cuenta con un porcentaje mayor de negociados es Defensa, con casi un 71%. También es el departamento que más contratos adjudicó en 2014, un total de 2.389, frente a los 57 de Justicia o los 88 de Asuntos Exteriores y Cooperación. Este último es el que se lleva la palma en cuanto al uso del negociado, un 82% frente a un 18% de concursos. También superan la media el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (70%) y el de Presidencia (73%). Al otro lado, los ministerios en los que el número de adjudicaciones por concurso es mayor son Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (64,05% por concurso); Empleo y Seguridad Social (57,10%); y el Ministerio de Justicia (68,42%).”

Por esas cuestiones, más otras que me invitan a tenerlas en cuenta para futuros análisis, me hacen creer que estos dogmáticos son pragmáticos netos. A nuestra costa. A costa de restarle posibilidades a recorrer las vías de recuperación económica, social y política de esa España que dicen defender. Reflexiono acerca del concepto de farsantes. Virtudes públicas y vicios privados.

La idea de pragmatismo, se caracteriza por la búsqueda de las consecuencias prácticas del pensamiento. Rechaza los significados invariables y de verdades absolutas: las ideas, para el pragmatismo, son sólo provisionales y pueden cambiar. Eso explica la visión del relativismo moral que este gobierno ha puesto de manifiesto en esta legislatura. Además de la cobertura a los sospechados de corrupción propios.

De este modo, los sectores de interés preocupados por sus beneficios, tratan de aludir a esta cualidad de los gestores públicos, en aras de obtenerlos desde la practicidad y la utilidad con la que sus decisiones los benefician. Péndulo entre el pragmatismo y el dogmatismo, según convenga. Las cuentas de Ciudadanos parecen no estar claras.

Pues ya está bien. Los ciudadanos desean que se les respeten. La manipulación interesada en los procesos judiciales ha llegado a cotas que son impensables en una sociedad democrática. Diluir responsabilidades fue, durante estos cuatro años, el canon utilizado para disculpar las corruptelas e incompetencias internas. Las víctimas nos observan.

Ya tarde, los asesores de Rajoy lograron convencerlo, según parece, acerca de la necesidad de representar el gesto de encuentro con los partidos emergentes. Rajoy ha terminado por aceptar lo inevitable. No podía desconocer la realidad política que representa Podemos. Es el jefe de gobierno de todos. Ha terminado por aceptar el gesto de reunirse con Pablo Iglesias. Le queda Alberto Garzón.

El gobierno está abocado a corregir sus errores de comunicación con la ciudadanía. Ello me recuerda lo dichopor Albert Einstein: “Si los hechos no encajan con la teoría, cambia los hechos“.

La manipulación informativa es digna de escenarios que no merecemos. Personalmente, estoy por la labor de cambiar a estos gestores o a sus sucedáneos.

Los hechos son contundentes… ¿No creen?

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