El banco Re-malo

12 May 2015

La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), conocido coloquialmente como el “banco malo”, fue creado en 2012 para transferirle la gestión de activos, principalmente inmobiliarios y terrenos, procedentes de las cuatro entidades financieras nacionalizadas (BFA-Bankia, Catalunya Banc, NCG-Banco Gallego y Banco de Valencia), con un horizonte para la gestión de su desinversión de quince años, plazo que hubiera sido imposible de mantener en sus entidades de origen. El capital de la SAREB está suscrito al 45% por capital público, a través del FROB, y el 55% por capital privado -con las principales aportaciones de Santander (17,28%), Caixabank (12,44%), Sabadell (6,93%) o Popular (5,97%)-.

Este “banco malo”, cuya finalidad era la de liberar de activos no productivos a la banca nacionalizada, tuvo pérdidas en 2013 por 403 MM euros y también perdidas en 2014 por otros 585 MM euros, pero adicionalmente a ello, en su memoria del año 2014, aparece un deterioro de otros 2.032 MM euros, dentro del epígrafe de “Ajustes por Cambios de Valor”, en el patrimonio neto de su balance, que proviene de la valoración negativa correspondiente a un derivado de tipos de interés –intercambio de tipo variable por otro fijo-, contratado en el año 2013, cuyo importe nocional fue de 42.221 MM euros. Parece evidente que el equipo, entonces presidido por Belén Romana, intentó acertar con su decisión, pero la realidad de lo ocurrido con los tipos de interés, entre otras cosas por las políticas lideradas por el BCE, presidido por Mario Draghi, ha revelado aquello como un error que ha generado pérdidas latentes por ello de los indicados 2.032 MM euros en la SAREB, el “banco malo” español, lo cual lo sitúa, de hecho, con un patrimonio neto negativo de la sociedad que podría exigir la disolución de la sociedad o la aportación de nuevo capital por parte de sus socios, de los que el 45% es de propiedad pública, es decir: el sufrido contribuyente español.

La cobertura contratada se resume en que el impacto del valor de mercado del derivado, por cada punto de variación, tanto en bajada como en subida, es de 18,05 MM euros.

A los tres años de su creación, el “banco malo” y los responsables puestos al frente de él a sugerencia del actual gobierno, se enfrentan a la necesidad de su recapitalización, justo el mismo problema que tenían los bancos para los que se creó como solución, ¿tendremos que llegar a ver la creación de un “banco Re-malo”, como solución al “banco malo”?. Aunque la verdadera solución pasaría por responsables bancarios prudentes con criterios en el largo de plazo y en el bien general, justo lo alejado a lo que sucede en estos tiempos.

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