¡Cómo nos toman el pelo!

02 Abr 2015

Traigo a mi blog el acertado, e irónico, artículo de Juan Laborda (@JuanLabordah), publicado en @voz_populi,  sobre el estado actual de nuestra economía y de la crisis que nos afecta. Incluyo link de acceso directo:

http://vozpopuli.com/blogs/5694-juan-laborda-como-nos-toman-el-pelo#.VR1i1iaaPIU.twitter

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Debo reconocer que hoy me he levantado bajo el influjo del viento de levante, entumecido, pesado, noqueado por el bochorno. Esta sensación se ve aumentada, intensificada, conforme voy releyendo distintas notas o anotaciones periodísticas. Unas se refieren a nuestro banco malo –la Sareb–. Otras, a la gira de nuestro inefable Luis de Guindos para vender a foráneos lo requetebién que nos va, y, de paso, implorar que nos ayuden a refinanciar un volumen de deuda impagable. Las últimas, relativas a ciertos fichajes político-mediáticos, o a cómo se las gasta el poder cuando ciertos periodistas molestan. Pero al final, todo gira alrededor de los mismo. ¿Dónde puñetas estamos? ¿Qué es de nuestra querida España?.

Si quieren saber de verdad cómo va nuestra economía, por favor absténganse de leer en los labios de los políticos, asesores y voceros mediáticos, muy en boga en estos días. Ninguno de ellos previó la actual crisis sistémica, ninguno de ellos entiende lo que es una crisis por deuda, ninguno de ellos sabe lo que es una recesión de balances, ninguno de ellos les ha avisado del estallido de la próxima burbuja –la inmobiliaria será un juego de niños–. Les hablarán de las mismas estupideces: debemos ser más competitivos, hemos de mejorar la educación,  debemos fomentar el emprendimiento, bla, bla, bla, bla…

Sin embargo, aún no se han enterado de la naturaleza endógena del dinero, del papelde la deuda privada en la actual crisis económica, de la insolvencia de la banca occidental, de la falsedad de la eficiencia del mercado o de las expectativas racionales, de la tendencia innata a la formación de oligopolios y monopolios, del aumento de la pobreza, del incremento de las desigualdades. No quieren oír hablar de las auténticas reformas necesarias, reordenación de la banca y reestructuración de una deuda que no se puede pagar. No entienden que el libre mercado sin control es incompatible con el desarrollo económico. La mayoría de ellos se han educado bajo el paradigma neoclásico; otros, ni eso.

La Sareb reconoce lo obvio

Pero vayamos al tema de hoy, que me intriga y un montón. Nos referimos a aquel engaño del cual avisamos en su momento, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, es decir, el banco malo SAREB. Resulta que Jaime Echegoyen, el actual presidente de la Sareb, y que siendo justos nada tiene que ver con los destrozos de sus antecesores en el cargo, vino a decirnos la verdad, pelillos a la mar, que se conforma con no perder. Las razones, las obvias: las enormes incertidumbres sobre la evolución del mercado en los 13 años que le quedan de vida al banco malo, las dificultades para hacer estimaciones a un plazo tan largo y, sobre todo, las incertidumbres del ciclo económico. Vamos que en su análisis ni por causalidad concibe que España haya superado la crisis gracias al inefable Rajoy.

Si se acuerdan, y si no les refresco la memoria, en su momento, el Ministro de Economía, Luis de Guindos, en conferencia de prensa del viernes 31 de agosto de 2012, afirmó sin despeinarse que “la empresa de gestión de activos Sareb debía ser viable, no generar pérdidas, y que al final el impacto sobre el contribuyente fuera nulo“. Tal afirmación simple y llanamente era falsa porque ambos objetivos eran incompatibles.

El gobierno debería haber elegido entre sobrepagar por la compra de los activos tóxicos, sin tocar a los acreedores extranjeros, en cuyo caso la fiesta la acabarían pagando los contribuyentes patrios, como así sucedió. O, alternativamente, proteger a los ciudadanos españoles, infrapagando en la compra de dichos activos “podridos”, siendo la gerencia, los propietarios y los acreedores extranjeros quienes asumieran el coste por haber llevado a la insolvencia a nuestro sistema bancario, al asumir todos ellos riesgos excesivos.

Dogmatismo, intereses de clase e insolvencia bancaria

Pero volvamos al diagnóstico. Si el problema de la economía española era la deuda privada, y como corolario la insolvencia bancaria, ¿por qué narices se optó por restricciones fiscales y ajustes salariales? No se preocupen, los economistas mediáticos no les responderán. Muy sencillo, básicamente por dos razones. En primer lugar, por cuestiones dogmáticas, ya que el reconocimiento de que el problema actual de la economía era la deuda privada y la insolvencia bancaria supondría poner de manifiesto el vacío intelectual y el escaso soporte empírico de la mayoría de las teorías macroeconómicas y microeconómicas bajo las que las élites políticas y económicas actuales se educaron.

Pero la ideología no es neutra. Al implementar una austeridad presupuestaria irresponsable, se retroalimenta, acelera y refuerza el círculo vicioso. Aplicando su ideología transformaron un problema de insolvencia de deuda privada en una más que probable quiebra de deuda soberana, cuando había alternativas.

En segundo lugar, por la presión de la clase dominante, la financiera, para que fuera la sociedad quien pagase sus desaguisados. La simple razón por la que nuestros gobernantes insistían e insisten en el rescate de los bancos es que al hacerlo los ricos y los poderosos se rescataban a sí mismos, y de esa manera se garantizaba la continuidad de un sistema que les conviene perfectamente. ¿Ven ahora la relación entre la Sareb, Luis de Guindos, y algunos economistas mediáticos?

P.D:  sigo releyendo algunas notas viejas bajo el influjo del viento de levante. Ya nada me sorprende. Por primera vez un director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, Paolo Batista, reconocía abiertamente que el FMI dio dinero para salvar a los bancos alemanes y franceses, no a los griegos. ¡Porca miseria! ¡Varoufakis, no nos falles, a por ellos!.

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